martes, 25 de marzo de 2014

Análisis de experiencias prácticas basadas en el uso de material en el área de educación física en primaria.

Que la utilización de los recursos materiales en las clases de educación física puede llegar a mediatizar el tipo de aprendizajes que realiza el alumno/a es un hecho comprobado en diversos trabajos realizados por Blández (1995 a,b, 1996, 1998, 2000). Por ello, no nos debe extrañar que sean tan numerosas las publicaciones en didáctica de la educación física que se centran en el uso de los recursos materiales propios del área para la consecución de diversos objetivos y el trabajo de todos los contenidos.

Realizando un recorrido por diversas propuestas desarrolladas en el ámbito escolar, de primaria y secundaria, destacamos la variedad de materiales explorados y admitidos como válidos en la consecución de los objetivos propios del área de educación física. Así, Martín (1985) y Buridan (1992) muestran una serie de actividades realizadas con el uso de botes de yoghurt encaminadas a afirmar la lateralidad, estructuración del esquema corporal y espacio/temporal, divididas en actividades de lanzar, de destreza manual, de percepción de trayectorias y velocidades y de imitación; Povill (1985) que se centra en el uso de las picas como material facilitador del trabajo de cuatro contenidos propios del área de educación física: carrera, salto, cuadrupedias y tracciones-impulsos; la Revista de Educación Física (1987) muestra las posibilidades educativas del uso de sacos a través de ejercicios de marchar, correr, saltos, lanzamientos, iniciación a la acrobacia y juegos; Espejo (1987) propone el trabajo de diversas habilidades básicas de marcha, carrera, saltos, cuadrupedias, reptaciones, trasportes y arrastres y la cualidad física básica de la fuerza, utilizando como material de apoyo sillas; Antón y Saiz (1987) sugieren algunos ejemplos prácticos dirigidos al desarrollo de habilidades específicas, ejecutadas individualmente, o en equipo a partir del uso de material propio del alumno, en este caso de bicicletas; Cantavella y Beltran (1990) proponen la utilización de papeles de periódico como recursos metodológico para trabajar los distintos objetivos y bloques de contenido del área de Educación Física en la etapa primaria.; Palacios y cols. (1997) analizan la función de apoyo que las latas tienen para el trabajo de los desplazamientos, equilibrios, transportes, lanzamientos y recepciones, desarrollo de conceptos (letras y colores) y construcciones; Bravo (1999) presenta los globos como un material fácil de controlar por los niños/as, útil, barato y con grandes posibilidades educativas; Berengué (1999) desarrolla una propuesta de trabajo para las clases de educación física con el uso de cuerdas; el uso de botellas de plástico es la alternativa que Gutiérrez (2001) realiza para trabajar algunos de los temas transversales en el área de educación física.

Otras propuestas más generales son las presentadas por: Giménez y Sáenz-López (1999), quienes de forma genérica analizan posibilidades educativas de diversos materiales reciclados (botellas de plástico, periódicos, neumáticos, etc.), Jardi y Rius (1994) y Velázquez (1996) presentan libros de ejercicios basados en la utilización de materiales alternativos detallando los objetivos, edad a la que van dirigidos, duración, etc. Luque (1995) muestra diversos ejercicios realizados con materiales como pelotas, bancos suecos, picas, etc.

Clasificación del material según Sáenz-López, P. (1997).

Sáenz-López, P. (1997). “La Educación Física y su didáctica. Manual para el profesor.” Presenta la siguiente clasificación. La cual nos guiaremos para desarrollar nuestras sesiones prácticas.

  • TRADICIONAL:
    • Ligero: balones, picas, aros o cuerdas.
    • Pesado: bancos suecos, colchonetas, espalderas, potros o plinto.

  • NUEVO:
    • Psicomotricidad.
    • Juegos alternativos.
  • DESUSO:
    • Utilización directa.
    • Productos artificiales: vasos de yogur, botes de plástico…
    • Productos naturales: hojas, ramas, piñas, troncos.
Construcción de material: indiacas (con goma – espuma y plumas), testigos de relevos (con cartones de papel de cocina), tragaaros…

Clasificación del material según Blández (1995)

La propuesta de Blández (1995) que presenta como criterio de clasificación de los materiales la procedencia de los mismos (aunque existen gran variedad de clasificaciones, González y González, 1996).

a. Materiales específicos del área de Educación Física.

Son materiales que tradicionalmente se vienen utilizando en las clases de Educación Física. Algunos tienen un origen milenario, otros son los restos o vestigios de anteriores etapas de la Educación Física y otros surgen de nuevos enfoques. Se adquieren en tiendas especializadas en material deportivo.

Hay tal volumen de materiales específicos del área de Educación Física, que se distribuyen en los siguientes apartados:

- Los de gimnasio: La mayor parte de estos materiales son los aparatos utilizados en los ejercicios gimnásticos de principios del siglo XIX, y algunos de ellos, como el caballo de salto, se remonta a la Edad Media. Cuando la gimnasia, realizada al principio en plena naturaleza, pasó a los campos de gimnasia situados en grandes explanadas o posteriormente a los “gimnasios” interiores, surgió la necesidad de imitar determinados elementos naturales. De todos estos aparatos, los que siguen siendo más comunes en los gimnasios escolares son las espalderas, bancos suecos, colchoneta, el plinto, el trampolín y el potro.

- Los de patio de recreo: Son elementos fijos que también se colocan en los parques infantiles. Aunque no suelen ser utilizados ni son propios de las clases de Educación Física se incluyen en este apartado por lo interesantes y apropiadas que son las experiencias que proporcionan a las niños/as especialmente en la etapa infantil.

- Los de deportes: Hay una gran variedad de deportes, algunos comunes para todos los países y otros muy específicos de cada cultura. En los colegios, se suelen practicar los deportes más arraigados en España y sobre todo aquellos cuyos espacios o materiales pueden adaptarse con mayor facilidad al centro escolar. Entre los más comunes cabe citar, el baloncesto, el balonmano, el fútbol, el voleibol, el atletismo, algunos aspectos de la gimnasia deportiva, y en algunas ocasiones, el badminton, el hockey, el béisbol y el rugby.

- Los de psicomotricidad: Son tal la cantidad de materiales que existen en el mercado en este apartado que se pueden clasificar en grupos en función del objetivo que persiguen con su uso. El origen de algunos de estos materiales se remonta a miles de años, como por ejemplo la pelota o el aro, sin embargo otros son mucho más modernos como el freesby. Una de las características del momento actual es que continuamente están apareciendo nuevos materiales para el desarrollo de las clases de Educación Física. Además, el material de fabricación de los mismos también ha evolucionado en el tiempo, siendo en la actualidad los plásticos o gomas su principal materia prima, lo que los dota de gran variedad de colorido y los hace más atractivos y duraderos. Una posible clasificación de estos materiales es la siguiente:

  • Los específicos sobre el conocimiento del propio cuerpo: las siluetas de madera articuladas, los juegos de composición corporal, los diferentes puzzles sobre el esquema corporal, los espejos, etc.
  • Los específicos de los sentidos: los tableros de olores, dominó de tacto y color, etc.
  • Los específicos sobre construcciones: existe una gran gama de bolsas, cajas o tambores llenas de piezas de madera o plástico para construir casas, ciudades, estructuras grandes, etc.
  • Los específicos para la coordinación dinámica general: los patinetes, las bicicletas, los patines, los zancos, las cuerdas o los saltadores, los módulos de gomaespuma, el túnel de gateo, etc.
  • Los específicos para la coordinación óculo-manual: las pelotas, las canicas, los aros, las picas, los bolos de madera, los freesbys, las raquetas, los paracaídas, las peonzas, los lazos, etc.
  • Los específicos de ritmo: los panderos, las panderetas, las claves, las maracas, los triángulos, etc.

b. Materiales no específicos del área de Educación Física:

Son materiales que no se encuentran en las tiendas de material deportivo, pero que pueden ser utilizados en las clases de Educación Física favoreciendo la adquisición de los objetivos del área.

Estos materiales conocidos como materiales alternativos se definen siguiendo a Jardi y Rius (1994) “todo aquel que no se halla sujeto a los circuitos tradicionales de fabricación y venta para el campo de las actividades físicas, deportivas o recreativas, o, caso de que si lo estuviere, recibe una utilización diferente de aquella para la que ha sido diseñado”.

Concepto de los materiales del Área de Educación Física.

Existe bastante terminología relacionada con los Recursos Didácticos, lo cuál puede crear un gran confusionismo. Las Cajas Rojas, referidas al Proyecto Curricular para Primaria (MEC, 1992) señalan que los materiales y recursos didácticos son uno de los factores determinantes de la práctica educativa; por ello, es importante hacer una selección adecuada de los que van a utilizarse y establecer sus criterios de uso en el Proyecto curricular de centro.

  • Materiales didácticos y recursos: es todo el conjunto de “elementos”, “útiles” o “estrategias” que el profesor utiliza, o puede utilizar como soporte, complemento o ayuda en la labor docente. En él se incluye el material deportivo (convencional o alternativo), las instalaciones, el material para el alumno y el no deportivo (audiovisual, musical, etc.) (Díaz, 1994).

  • Materiales curriculares: son objetos que se producen con el fin de darles una utilidad pedagógica y que suelen ser productos elaborados, vendidos y comprados. Son todos aquellos instrumentos y medios que proporcionan al educador pautas y criterios para la toma de decisiones, tanto a nivel de planificación como en su intervención didáctica (Zabala, 1995).

Vamos a tratar de analizar a continuación, el aspecto más concreto de este término que se refiere a los materiales específicos con los que trabaja el alumno/a en las clases de Educación Física y que le sirven como medio para realizar todo tipo de acciones motrices, desde habilidades de tipo habitual a otras más complejas (desplazarse, trepar, manipular, botar, etc.) (Chacón, 1998).

Introducción acerca de la organización del materia del Área de Educación Física.

Podemos encontrar antecedentes de la consideración importante de los materiales en Rousseau, si bien, su tratamiento sistemático es obra de Decroly y Montessori que resaltan la importancia pedagógica en la educación, ya que parten del principio de que desde las nociones elementales de forma, color y tamaño de los materiales se construyen relaciones abstractas (Contreras, 1998).

Muchos y muy variados han sido los instrumentos y materiales que a lo largo de la historia se han empleado para mejorar o desarrollar físicamente a los individuos, siendo en cada época los más utilizados, aquellos que más en línea estaban con la finalidad perseguida al realizar la actividad (Domínguez, 1998); así, en las gimnasias tradicionales se mantiene el carácter formalista de los materiales que la integran, así como su estructuración y organización (Hernández, 1990). El profesionalismo y la publicidad junto con los adelantos tecnológicos y la aparición y popularización del deporte en nuestra sociedad en los últimos años han hecho aparecer en el mercado nuevos aparatos y materiales (Domínguez, 1998).

A diferencia de lo que ocurre por ejemplo con las decisiones relativas al espacio arquitectónico, no existe ninguna regulación legal sobre los materiales en Educación Física. Sin embargo, las alusiones por parte del M.E.C. (Ministerio de Educación y Cultura) al mismo son constantes: “El material constituye un instrumento de primer orden en el desarrollo de la tarea educativa, ya que es utilizado por los niños y niñas para llevar a cabo su actividad, sus juegos y su aprendizaje” (Cajas Rojas, MEC, 1992).

Actualmente existen dos teorías o posiciones antagónicas en cuanto al uso del material: los defensores de que todo el material es poco (materialismo pedagógico), juicio no compartido por quienes defienden que el proceso de enseñanza-aprendizaje requiere muy poco material y acuden a argumentos históricos. No vamos a entrar en esta disyuntiva, aunque sí podemos decir que existe suficiente bibliografía que confirma el efecto beneficioso para el desarrollo físico y perceptivo motor de los niños en un ambiente enriquecido (Ruíz, 1988), porque no hay duda que el disponer de abundante material ayuda a la intervención pedagógica, haciéndola más rica y variada (Hernández, 1990). En este sentido es importante la obra de J. Blández (1995, 2000) quien basándose en la creación de “ambientes de aprendizaje” (se denomina ambiente de aprendizaje en Educación Física a un espacio transformado, que invite a ser utilizado para un fin concreto) con la utilización de espacios y materiales mediatiza el proceso de enseñanza- aprendizaje.

Son, por lo tanto, los materiales, elementos que ocupan un papel muy importante en el desarrollo de las clases de Educación Física hasta tal punto que en algunas ocasiones condiciona la labor del profesor (Zabala, 1995). Esto hace que cuando no existe en un centro un determinado material o es muy escaso para el número de alumnos, se trabajan más unos contenidos que otros (Chacón, 1998).